El mundo no deja de girar, la calle no se detiene y, mientras tanto, ella baila sola en la esquina de su alcoba.
No quiere que la esperen en abril, pues bien sabe que si no la buscaron en enero, febrero o marzo, tampoco lo harán después, así que no la esperen. No llegará, por más que cuenten al revés. En mayo, junio y julio, ella desaparecerá, luego morirá y es que agosto está hecho para eso, porque sólo se resucita en primavera. Por lo tanto, septiembre será un buen mes para volver. Por ahora no la esperen, ella está sola bailando en la esquina de su alcoba.
Y ¡NO!, no quiere compañía.

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