cuatrodefebrero

Y pensé que aquí me iba a librar del sol, ¡pero no! en la gris Lima también sale el asqueroso rey, arde y me quema hasta el estómago. Él no se oculta, no ahora; y sobre todo, no aquí. Sé que parace extraño pero por alguna razón siento más intensos sus rayos bajo este cielo gris. ¿Será acaso el sol, o será el efecto de su sonrisa en contraste con él?...Como sea, ahora se me antoja que los días se conviertan en helados de crema, ponerlos a 30º y se derritan al toque, comérmelos y sentir sabor a gelatina de limón para sanar mi gatritis en el corazón. Es que todo este calor me enferma, me desquicia, me llena, abre mis poros, me libera y emociona. Soy, extrañamente, feliz. Tengo gastritis en el corazón y taticardia en el estómago. Creo que estoy a 2000 por hora. Quiero estar radiante (más).Vamos monstruo luminoso, sigue quemándome, jodiéndome. Al fin y al cabo eres es un emperador, un astro, un rey. El sol tiene tu nombre y tu nombre mi compás: Sol feliz, soy feliz.

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