...me resultaba interesante y hasta sádico, asomarme a la ventana y ver como en las noches te arrancabas la piel, la extendías en tu cama, y te sentabas frente a la hoguera; calentabas ese cuerpo casi amorfo, pálido y perfecto en su especie, retorcías las manos y tus ojos no eran más que espejos de aquel fuego incandescente.
Recuerdo que, aquella noche cuando volteaste hacia mí, por poco y me miraste; por suerte me escondí, aún no era tiempo que supieras que a escondidas te miraba, observaba cada movimiento, cada gesto y articulación, todo era tan místico que hasta parecía un ritual que exaltaba la magnificencia oscura -pero positiva- del silencio y soledad, aquel silencio que me excita e incita a seguir lo prohibido, lo que todos tachaban de indebido.. , me daba cuerda y alimentaba las ganas de, así como tú, dejar colgando este cuerpo sobre la cama, despojarme de la piel, y sentir el calor hasta el amanecer.
por cuestiones del destino, tuve que emprender un viaje repentino, algo largo para mi gusto, pero necesario para mis disgustos; en éste no encontré ente parecido a ti, todos eran tan monótonos, tan iguales, taaan fotocopias que, no me pude resistir...las ansias de ver este ritual y sentir que yo también puedo mutar, me impulsaron a pararme delante del espejo, prender el fuego y ponerme en posición, tal que pudiera sentir el calor de ese fuego abrazador; recordar cada detalle era necesario, vital; enrosqué mi cuerpo y me dormí profundamente.
De pronto, desperté, agitado y sudoroso, me puse de pie frente a la ventana, llovía tanto que, el ruido de las gotas al caer hacían una sinfónica con los truenos al romper, mientras el toca disco reproducía a Sui Generis -Fabricante de mentiras-, los relámpagos se infiltraban en el vidrio cuadrangular, se parecían a los destellos que tus ojos rojos solían deslumbrar frente a mi cubículo habitacional; de pronto un último estruendo de aquella lluvia torrencial me hizo reaccionar, termine por aclarar completamente mi retina y cuando el iris se congeló al pie de la ventana, fue que mis ojos se dieron cuenta que nada había sido real; encontrase solamente un cuerpo acostado, desnudo, casi muerto, tan igual, tan estoico, tan fatal.
Regresé zombie y con la mirada perdida,¿qué diablos sucedió?, valla sorpresa me llevé, aquella piel que me excitaba e incitaba a ver un poco más allá, y entender lo que está fuera de lo normal, estaba allí, tendida en mi cama, esperando que amanezca para ponérmela, abrir mi puerta, y como cada día salir caminando tan igual y tan semejante a los demás...descubrí que solo de noche puedo mutar, a la luz del día soy un humano más...
Pd: es tan diferente, tiene identidad y pasa desapercibido en la multituD*
Recuerdo que, aquella noche cuando volteaste hacia mí, por poco y me miraste; por suerte me escondí, aún no era tiempo que supieras que a escondidas te miraba, observaba cada movimiento, cada gesto y articulación, todo era tan místico que hasta parecía un ritual que exaltaba la magnificencia oscura -pero positiva- del silencio y soledad, aquel silencio que me excita e incita a seguir lo prohibido, lo que todos tachaban de indebido.. , me daba cuerda y alimentaba las ganas de, así como tú, dejar colgando este cuerpo sobre la cama, despojarme de la piel, y sentir el calor hasta el amanecer.
por cuestiones del destino, tuve que emprender un viaje repentino, algo largo para mi gusto, pero necesario para mis disgustos; en éste no encontré ente parecido a ti, todos eran tan monótonos, tan iguales, taaan fotocopias que, no me pude resistir...las ansias de ver este ritual y sentir que yo también puedo mutar, me impulsaron a pararme delante del espejo, prender el fuego y ponerme en posición, tal que pudiera sentir el calor de ese fuego abrazador; recordar cada detalle era necesario, vital; enrosqué mi cuerpo y me dormí profundamente.
De pronto, desperté, agitado y sudoroso, me puse de pie frente a la ventana, llovía tanto que, el ruido de las gotas al caer hacían una sinfónica con los truenos al romper, mientras el toca disco reproducía a Sui Generis -Fabricante de mentiras-, los relámpagos se infiltraban en el vidrio cuadrangular, se parecían a los destellos que tus ojos rojos solían deslumbrar frente a mi cubículo habitacional; de pronto un último estruendo de aquella lluvia torrencial me hizo reaccionar, termine por aclarar completamente mi retina y cuando el iris se congeló al pie de la ventana, fue que mis ojos se dieron cuenta que nada había sido real; encontrase solamente un cuerpo acostado, desnudo, casi muerto, tan igual, tan estoico, tan fatal.
Regresé zombie y con la mirada perdida,¿qué diablos sucedió?, valla sorpresa me llevé, aquella piel que me excitaba e incitaba a ver un poco más allá, y entender lo que está fuera de lo normal, estaba allí, tendida en mi cama, esperando que amanezca para ponérmela, abrir mi puerta, y como cada día salir caminando tan igual y tan semejante a los demás...descubrí que solo de noche puedo mutar, a la luz del día soy un humano más...
Pd: es tan diferente, tiene identidad y pasa desapercibido en la multituD*

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