17 de setiembre


Voy a contarte algo, probablemente sea lo más parecido a un secreto. Seguro ya lo sabes, te quiero.
Pero -a mi favor- debo decir que no es un "te quiero" para no odiarme
Tampoco es un "te quiero" de no eres tú soy yo
Mucho menos un te quiero para no estar sola.
No es una cursi sigla: "tkm" ni un trillado "para siempre" o "hasta que la muerte nos alcance".

Se trata de un te quiero de verdad
desde adentro y hasta el fondo
(que duele)
Es un te quiero de quedarme
-yquetequedes-
(¿me entiendes?)
De viajar contigo,
-con pasaje sin retorno-
de arreboles infinitos

Un te quiero de resbalar por tus lunares
y mecerme en tu ombligo
de levantarse tarde los domingos
y despertar solo en tus brazos

No es un te quiero de Paris
ni de las Vegas
para mí es suficiente tú en el paisaje
con tu cabello de nube
con tu pecho de ave
con tus ojos ébano

No es un te quiero por tu sexo
o por jugar muy bien con mis pezones
(aunque...también)
Es un te quiero de escalofríos
de piel de gallina
-de temer-
con vibraciones en el pecho
con cosquillas en la punta de los dedos
y ronroneos en las mañanas

Un te quiero de ¡MIERDA! cuánto te quiero
y que de tanto querer estoy jodida y radiante
(y también en viceversa)

Un te quiero de llorar al despedirnos
de pelear antes de un viaje
de reír sin taparse la boca

Un te quiero sin insomnios
sin bostezo
Un te quiero actual,
-de aquí y ahora-
Un te quiero de ven pa'cá que no respondo.

Uno de esos que hacen suspirar deseos que se cumplen al besar/mirarnos.
Bueno, ya está. Quería contarte eso: Te quiero, pero pensándolo bien, en lugar de contártelo haré que sea visible ante tus ojos.

*A propósito de comer facturas y ver a una muchacha comprar un pasaje inter-provincial con esa sonrisa siniestra que (todos) tenemos cuando nos acordamos de alguien o algo.


Jhuliana Acuña

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