Bienvenido 13

Es la noche del último día del año 2012, el año que decían que todo terminaría y que el mundo se acabaría…¿tan ciegos somos? O es que acaso no nos damos cuenta que todos los días el mundo se acaba poco a poco y que somos responsable de esa destrucción. Qué pena. 
¿Qué pasó con nosotros que de pronto fuimos prostituidos por el egoísmo y atrapados por el miedo?... Quizá es tiempo -qué palabra tan compleja- de detenernos un momento, respirar, mirar a nuestro alrededor y pedir perdón por lo que hicimos y/o dejamos de hacer en este año que nos acompañó.

Recuerdo que hace un tiempo decía que daría todo lo que tenga y, si no, lo inventaría porque la fuerza está aquí -quiere salir- dentro de cada latido, en la sístole y el diástole, en los poros abiertos, en los gestos, en las pocas palabras y los muchos actos que se pueden hacer libres de promesas y de intenciones…y así lo hice, llegué a dar más de la cuenta, pero no me arrepiento; salí lastimada, pero no me arrepiento; lloré, grité, renegué, maldije, pero no me arrepiento. Porque después de todo esto aprendí que para poder disfrutar una satisfacción primero hay que conocer el dolor, solo así puede reír a carcajadas, gritar hasta perder la voz, amar hasta entregar el alma, perdonar y sentir la calma. 

Aprendí que hay oportunidades que solo se presentan una vez y hay que aprovecharlas, aprendí que a veces es necesario decir NO, y hacerse a un lado; aprendí también a sentir y entregar abrazos verdaderos y besos de esos que te quitan el aliento. Pedir perdón también es importante, decir adiós también es necesario, GRACIAS Y POR FAVOR son la llave a muchas cosas y la sonrisa en los labios la medicina que no te imaginas.

Aquí estoy de nuevo frente a un espejo, despojada de todas las ropas, libre de todas las máscaras, dispuesta a abrazar la magia que solo entrega la noche, cuento mis lunares y como estrellas pido un deseo, uno por cada ser maravilloso que conocí en este año. Y así tal como vine a esta tierra me entrego a ella por completo, me visto con los rayos de la luna, me perfumo con aromas de deseo, renuevo mis alas y ya estoy lista para nuevos horizontes, para nuevas experiencias y aprendizajes. Me pongo el traje de la vida y te invoco: Ven 2013, ven con lo que tengas, porque aún no he dado todo y no sabes las ganas que tengo de hacerlo.



Comentarios

Anónimo dijo…
por fín das señales de "vida" . Te hacías extrañar, Aterrizada.
Jhuliana Acuña dijo…
Gracias, y a vestirse de vida este 2013.

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