Los días de lluvia nos visitan.
Los sueños, también.
La fiebre.
El delirio.
Y sus manos tocando mi piel.
Un abrazo, es la gloria.
Y la gloria es su nombre con una letra más.
Una más, me dijo antes de irse:
una mirada, un abrazo, un beso
y la sonrisa de lado que le queda tan bien.
Qué días lluviosos,
seducen mi ser,
me mojan completa,
de la cabeza a los pies.
En cada gota,
una caricia resbala,
se eriza mi piel.
Se acaba la noche,
comienzo a caer,
la lluvia se detiene,
mis sueños también.
Me tiendo en la cama,
me acuesto al revés.
Tu cuerpo a mi lado,
no lo puedo creer.
Comienza todo, otra vez
Comienza todo, amanece, otra vez.
Buenos dias.
Adios.

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