Y así fue como sucedió:
todo estaba muy tranquilo,
un aura blanca y amarilla al rededor.
De pronto, el viento sopló
y, con la brisa y con el mar llegó.
Su cabello se movía al compás del viento
y el ritmo cambiaba a cada momento.

un par de miradas estáticas,
un par de latidos también,
nada se dijo, nada se sintió
y en un dos por tres todo desapareció.

el sabor de la sal se quedó en los labios
y en la piel el color del amanecer!
uno dos tres, parece que todo está al revés

imágenes de una película,
una antigua y hermosa película,
ruedan en el film de la memoria.
vamos hoy a despertar y poner play a otro cuento
si todo marcha bien
mañana mismo te lo cuento*

PS: Ya es de día y aquí solo queda una vieja historia de grandes sonrisas sin final.
*(sin final feliz)*

Comentarios

@anafleita dijo…
Que lindo!!! De quien es?
Jhuliana Acuña dijo…
Hola Ani*...es mio. Gracias por pasar.

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