Esta fue la señal: volaron las golondrinas anunciando tu muerte y, al compás que te evaporabas caían las hojas sepia de aquel árbol pintado de otoño.
Del otro lado estaba ella, esperándolo. Al fin llegó el momento...había pasado ya tanto tiempo que el cielo estaba cansado de salir en escala de grises. Encontrarse no fue tan complicado, su sonrisa lo iluminó, en tanto que, ni los mapas ni las brújulas fueron necesarios, y en el instante exacto del fulgor máximo se hicieron uno y tan eteros como siempre desaparecieron: radiantes, luminosos, con vida.
A la mañana siguiente, el sol anunciaba al son de trompetas el encuentro de aquel dia (o aquella tarde, o noche...). Nadie sabe exactamente si fue el cielo, infierno o ese lugar que se hace llamar limbo, el testigo de su encuentro - ¿acaso importa? - oh! hijos del viento, ya nada importa, están juntos y después de eso no hay más...
ps: el viento revolotea al ritmo de la dánza húngara y, en el corazón un indio en caballo corriendo está....
Del otro lado estaba ella, esperándolo. Al fin llegó el momento...había pasado ya tanto tiempo que el cielo estaba cansado de salir en escala de grises. Encontrarse no fue tan complicado, su sonrisa lo iluminó, en tanto que, ni los mapas ni las brújulas fueron necesarios, y en el instante exacto del fulgor máximo se hicieron uno y tan eteros como siempre desaparecieron: radiantes, luminosos, con vida.
A la mañana siguiente, el sol anunciaba al son de trompetas el encuentro de aquel dia (o aquella tarde, o noche...). Nadie sabe exactamente si fue el cielo, infierno o ese lugar que se hace llamar limbo, el testigo de su encuentro - ¿acaso importa? - oh! hijos del viento, ya nada importa, están juntos y después de eso no hay más...
ps: el viento revolotea al ritmo de la dánza húngara y, en el corazón un indio en caballo corriendo está....
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