REFLEXIÓN DE MADRUGADA!*

y cuando se me antoja pensar, otra vez, en los "deberes y poderes" llego siempre a la misma conclusión: Si a estos ingredientes de la imposición no se les añade eso que llaman QUERER (en cuando a ganas se refiere) se vuelven ataduras que, al cumplirlas, nos ponen agestados, nos enfadan y hasta hacen renegar.

Es muy rico (entiéndase "rico" en todos los contextos) hacer las cosas porque se "NOS DAN LA REGALADA GANA".

Analicemos esta frase:
Usualmente cuando alguien te pregunta ¿Por qué lo hiciste?
y uno responde "porque se me dio la gana", es tachado de malcriado o irrespetuoso. Sin embargo, no sabe cuánta verdad y libertad hay en ello.

Hacer las cosas porque queremos hacerlas movidos por ese gustito que empuja llamado libertad, es sencillamente exquisito. Si sabemos manejar y educar la libertad,  reconocer entre lo bueno y lo malo, sabremos al fin, que siempre vamos a QUERER un BIEN (bien en cuanto bueno sea éste); es allí cuando al presentarse una circunstancia "X" existe un impulso razonable que nos mueve ha hacer lo tenemos que hacer por el simple gusto de QUERER HACERLO.

De aquí también sale otra verdad, cuando escogemos realizar alguna cosa y nos equivocamos, el sabor del error es menos amargo; inclusive puede quedar un dulce recuerdo,  pues nos hemos equivocado CON GUSTO, nadie nos impuso nada (nadie tiene derecho ha hacerlo), nos equivocamos porque quisimos, porque se nos dio la regalada gana, porque hubo una opción A y una opción B (pueda que también una C, D, E, en fin) y cada quien quiso escoger la más atractiva (a su gusto), sabiendo quizá que aquella opción que estaban eligiendo no era mejor, y fueron movidos por el mero placer de "probar".

Finalmente, sean cual fueran los motivos que nos mueven a escoger "esa" opción entre muchas otras nos queda el gusto de haber hecho lo que en verdad quisimos hacer. Quién sabe y quizás escogimos la peor opción para luego no preguntarnos porqué fue desechada.

A lo que voy, y ya para cerrar la ventana e irme a dormir -tengo sueño-, es que en la medida que hagamos las cosas con gusto, mejores resultados tendremos, mejores recuerdos quedarán, mejores experiencias obtendremos, y aprenderemos incluso con más alegrías. Se posarán sonrisas más seguidas en nuestros labios, abrazaremos con más ganas, besaremos con más fuerza, lloraremos con más lágrimas, gritaremos hasta quedarnos roncos, todo esto por la BENDITA REGALADA GANA de hacer las cosas por que QUEREMOS hacerlas.

Ps: Gracias a ÉL por regalarnos la Libertad de poder elegir.

Comentarios